Calculadora Préstamo Solo Intereses

✓ Calculadora gratuita en línea · Sin registro · Resultado inmediato

Introduce el importe del préstamo, el tipo de interés y el período de carencia para ver exactamente cuánto pagas solo en intereses cada mes antes de que empiece la amortización. La herramienta compara los pagos durante y después de la carencia con un préstamo amortizable estándar equivalente.

Calcula tus cuotas durante el período de carencia y compara con préstamos amortizables estándar.

Cómo funciona un préstamo con carencia

Un préstamo con carencia tiene dos fases diferenciadas — introduce tus datos para ver ambas:

  1. Período de carencia: Solo pagas intereses. El capital pendiente permanece constante. Cuota mensual = Capital × (Tipo anual ÷ 12). Para 300.000 € al 4,5 %: 300.000 × (0,045 ÷ 12) = 1.125 €/mes.
  2. Período de amortización: Cuando termina la carencia, el préstamo se convierte en amortizable estándar por el plazo restante. Ahora pagas capital e intereses, y la cuota sube — a veces de forma notable. Cuanto menor sea el plazo restante, mayor será la cuota.
  3. Comparación de costes totales: La calculadora compara tu préstamo con carencia con un préstamo amortizable equivalente (mismo importe, tipo y plazo). La diferencia en intereses totales muestra exactamente cuánto cuesta la carencia durante la vida del préstamo.
  4. Choque de cuota: La calculadora muestra el incremento de cuota al finalizar la carencia. Planificar este salto es fundamental para evitar tensiones financieras.

Los préstamos con carencia se utilizan habitualmente en hipotecas residenciales, inmobiliario comercial y financiación puente. Ofrecen flexibilidad a corto plazo, pero incrementan de forma significativa el coste total del préstamo.

Ejemplos de cálculo

Ejemplo 1: Inversión para alquilar (buy-to-let)

Un inversor adquiere un inmueble de 400.000 € con una hipoteca con carencia al 4,5 % durante 5 años sobre un plazo total de 25 años:

El inversor asume un mayor coste a largo plazo a cambio de un mejor flujo de caja durante la fase de crecimiento del portfolio.

Ejemplo 2: Préstamo puente

Un propietario necesita comprar una nueva vivienda antes de vender la actual. Solicita un préstamo puente de 250.000 € al 7 % solo intereses durante 12 meses:

Los préstamos puente son casi siempre solo intereses: la estrategia de salida (venta del inmueble) cancela el capital de una sola vez.

Ejemplo 3: Alivio temporal de liquidez

Un préstamo de 300.000 € al 4,5 % con 10 años de carencia y 30 años de plazo total:

El ahorro de 395 €/mes solo compensa si se invierte y genera una rentabilidad superior al sobrecoste de 55.000 € en intereses a lo largo de la vida del préstamo.

Préstamo con carencia vs. préstamo amortizable: diferencias clave

Característica Préstamo con carencia Préstamo amortizable estándar
Cuota mensual inicial Más baja (solo intereses) Más alta (capital + intereses)
Saldo de capital Estable durante la carencia Disminuye cada mes
Generación de patrimonio Ninguna (salvo revalorización) Crecimiento mensual constante
Riesgo de choque de cuota Alto (al finalizar la carencia) Ninguno (cuotas fijas)
Total intereses pagados Mayor Menor
Uso más adecuado Inversión, puente, corto plazo Vivienda habitual, largo plazo

Ventajas y riesgos de los préstamos con carencia

Ventajas

  • Cuotas iniciales más bajas — libera liquidez mensual
  • Flexibilidad de inversión — el ahorro puede destinarse a otros activos
  • Ventaja de acceso — una cuota más baja puede facilitar acceder a un importe mayor
  • Eficiencia a corto plazo — ideal para préstamos puente y operaciones de compraventa rápida
  • Posible deducibilidad fiscal — los intereses pueden ser deducibles en inversiones en alquiler (consulta a un asesor fiscal)

Riesgos

  • Sin generación de patrimonio — cero amortización de capital durante la carencia
  • Choque de cuota — las cuotas suben notablemente al finalizar la carencia
  • Riesgo de patrimonio negativo — si el valor del inmueble cae, puedes deber más de lo que vale
  • Dificultad de refinanciación — más complicada si el patrimonio o el historial crediticio se deterioran
  • Mayor coste total — pagas más intereses a lo largo de la vida del préstamo

FAQ

¿Qué es un préstamo con carencia?
Un préstamo con carencia (o préstamo solo intereses) te permite pagar únicamente los intereses durante un período determinado, habitualmente entre 5 y 10 años. Durante ese tiempo, las cuotas son más bajas porque no amortizas capital. Al concluir el período de carencia, empiezas a pagar capital e intereses, lo que eleva significativamente la cuota mensual.
¿A quién le conviene un préstamo con carencia?
Los préstamos con carencia pueden ser adecuados para prestatarios que esperan un aumento significativo de ingresos en el corto plazo, inversores inmobiliarios que planean vender o refinanciar antes de que finalice la carencia, o aquellos que desean destinar el ahorro mensual a inversiones con mayor rentabilidad. No obstante, conllevan riesgos importantes si el valor del inmueble cae o los ingresos no crecen como se había previsto.
¿Por qué pago más intereses totales con un préstamo con carencia?
Porque durante la carencia no reduces el capital pendiente, sigues pagando intereses sobre el importe total durante más tiempo. Cuando comienza la amortización, dispones de menos años para devolver el mismo capital, lo que se traduce en cuotas más altas y un mayor coste total de intereses a lo largo de la vida del préstamo.
¿Qué ocurre cuando termina el período de carencia?
Al finalizar la carencia, el préstamo se convierte en un préstamo amortizable estándar. Tu cuota mensual aumenta —en ocasiones de forma considerable— porque ahora pagas capital e intereses sobre el saldo original pendiente, comprimido en el plazo restante. Por ejemplo, en un préstamo a 30 años con 10 de carencia, debes devolver todo el capital en solo 20 años en lugar de 30.
¿Son más arriesgados los préstamos con carencia que los préstamos amortizables?
En general, sí, por varias razones. El saldo del préstamo no disminuye durante la carencia, por lo que no generas patrimonio a menos que el inmueble se revalorice. Si los precios caen, podrías deber más de lo que vale la propiedad (patrimonio neto negativo). Además, el incremento de cuota al inicio de la amortización puede provocar tensiones financieras si tus ingresos no han crecido como esperabas. Compara siempre el coste total antes de decidir.
¿Cuándo tiene sentido financiero un préstamo con carencia?
Un préstamo con carencia tiene sentido cuando dispones de un plan claro para gestionar el pago del capital o las cuotas amortizables más elevadas en el futuro. Casos habituales: inversores que esperan una rentabilidad por alquiler significativa o una revalorización del inmueble; profesionales en etapas tempranas de carrera con perspectiva de aumentos salariales relevantes; financiación puente a corto plazo cuando se prevé vender o refinanciar antes de que finalice la carencia; y perfiles de alto patrimonio que prefieren mantener el capital invertido en activos de mayor rendimiento durante la carencia.
¿Qué es un pago balloon y cuáles son sus riesgos?
Un pago balloon es un pago único de gran importe exigible al vencimiento de algunos préstamos con carencia. En lugar de convertirse en amortizable, el capital completo vence de una sola vez. Los riesgos son considerables: si el valor del inmueble ha caído, puede ser imposible vender o refinanciar para cubrir el saldo; si los tipos de interés han subido, la refinanciación resulta más cara; y si tu situación financiera se ha deteriorado, las entidades podrían negarse a conceder nueva financiación. Establece siempre una estrategia de salida clara antes de suscribir un préstamo con pago balloon.
¿Cuáles son las estrategias de salida habituales para los prestatarios con carencia?
Las cuatro estrategias de salida principales son: (1) Refinanciar a una hipoteca amortizable estándar antes de que finalice la carencia — requiere buen historial crediticio y patrimonio suficiente; (2) Vender el inmueble y utilizar los fondos para cancelar el capital — funciona cuando el valor ha aumentado; (3) Realizar amortizaciones anticipadas voluntarias durante la carencia para generar patrimonio y reducir las cuotas futuras; (4) Negociar una prórroga con la entidad si el flujo de caja resulta temporalmente insuficiente. Tener dos estrategias de salida viables antes de firmar se considera la mejor práctica.
¿Puedo refinanciar un préstamo con carencia antes de que termine?
Sí, la refinanciación es una de las estrategias de salida más habituales. Sin embargo, varios factores condicionan tu capacidad de refinanciar: necesitas patrimonio suficiente (habitualmente un 20 % o más del valor actual del inmueble), un buen historial crediticio, ingresos estables para cumplir los requisitos del nuevo préstamo, y que la tasación del inmueble sea igual o superior al saldo pendiente. Si el valor del inmueble ha caído desde la compra, podrías tener patrimonio negativo y verte obligado a aportar efectivo al cierre. Usa nuestra <a href="/es/calculadora-refinanciacion/">Calculadora de refinanciación</a> para estimar costes y el punto de equilibrio.
¿Cómo funcionan los préstamos con carencia para comprar para alquilar (buy-to-let)?
Los inversores en inmuebles de alquiler utilizan frecuentemente préstamos con carencia para maximizar el flujo de caja mensual. Las cuotas más bajas en período de carencia permiten que una mayor parte de los ingresos por alquiler se traduzca en beneficio neto. La estrategia asume que el inmueble se revalorizará lo suficiente como para cancelar el capital mediante la venta futura o la refinanciación. Los riesgos incluyen períodos prolongados de vacío, gastos de mantenimiento imprevistos y la posibilidad de que los ingresos por alquiler o el valor del inmueble no evolucionen al ritmo esperado. Los intereses de préstamos destinados a arrendamiento pueden ser fiscalmente deducibles en el IRPF — consulta a un asesor fiscal.
¿Qué es un préstamo puente y qué relación tiene con la carencia?
Un préstamo puente es un préstamo a corto plazo (habitualmente entre 6 y 36 meses) destinado a cubrir una necesidad de financiación transitoria; por ejemplo, cuando se compra un inmueble antes de vender el actual, o se financia una reforma antes de obtener financiación definitiva. Los préstamos puente se estructuran casi siempre como solo intereses porque el prestatario prevé cancelar el capital rápidamente (mediante la venta del inmueble o la refinanciación). Esa estructura mantiene las cuotas en niveles asumibles durante el período puente. En España, los préstamos puente suelen conllevar tipos más elevados (del 6 al 12 %) que las hipotecas convencionales, dado su corto plazo y mayor perfil de riesgo.
¿Son deducibles fiscalmente los intereses de un préstamo con carencia?
En España, la deducibilidad de los intereses hipotecarios depende del uso del inmueble. Para inversores en alquiler, los intereses del préstamo son un gasto deducible en el IRPF (rendimientos del capital inmobiliario), lo que reduce la base imponible. Para la vivienda habitual, la deducción estatal por inversión en vivienda fue suprimida en 2013, aunque algunas comunidades autónomas mantienen deducciones propias. En un préstamo con carencia pagas intereses sobre el saldo total durante más tiempo, lo que puede implicar una mayor base de deducción en comparación con un préstamo amortizable. Consulta siempre a un asesor fiscal antes de tomar decisiones basadas en la fiscalidad.
¿Qué es el riesgo de tipo de interés en préstamos con carencia?
El riesgo de tipo de interés es especialmente relevante para los préstamos con carencia por dos motivos. Primero, si el préstamo tiene tipo variable, la subida del euríbor aumenta directamente tu cuota mensual; y como el capital completo está pendiente durante toda la carencia, cada subida del tipo afecta a un saldo mayor. Segundo, cuando necesites refinanciar al término de la carencia, los tipos vigentes pueden ser significativamente superiores a los de tu préstamo original, encareciendo aún más las cuotas amortizables. Los productos a tipo fijo con carencia existen, pero son menos comunes y habitualmente más caros.
¿Qué LTV (loan-to-value) exigen las entidades para préstamos con carencia?
Las entidades aplican habitualmente requisitos de LTV más estrictos en hipotecas con carencia que en préstamos amortizables estándar. La mayoría exige un LTV máximo del 75-80 % (es decir, una entrada mínima del 20-25 %), aunque algunas entidades premium pueden ofrecer hasta el 85 % a perfiles de ingresos elevados. El fundamento es que, al no generarse amortización de capital, un mayor porcentaje de entrada inicial protege a la entidad ante una eventual caída de precios. Si comienzas con un LTV del 80 % y el valor del inmueble cae un 10 %, tendrás de inmediato patrimonio negativo, un escenario que las entidades buscan mitigar con requisitos de entrada más exigentes.
¿Qué es la amortización negativa y puede producirse en préstamos con carencia?
La amortización negativa ocurre cuando tu cuota mensual es inferior a los intereses devengados, de modo que los intereses no pagados se suman al saldo principal, que crece con el tiempo. Los préstamos de carencia pura no incurren en amortización negativa: tu cuota cubre todos los intereses devengados y el saldo se mantiene constante. Sin embargo, algunos productos exóticos permiten pagos por debajo del interés devengado, lo que sí genera amortización negativa. Confirma siempre con tu entidad si el préstamo es carencia pura o si permite pagos inferiores al interés, ya que esto último es significativamente más arriesgado.