Cómo calcular la depreciación

La depreciación (o amortización contable) es la distribución sistemática del coste de un activo a lo largo de su vida útil. Refleja el desgaste progresivo de los bienes tangibles — ordenadores, vehículos, maquinaria, edificios — y es una herramienta esencial para elaborar estados financieros fiables, planificar la carga fiscal y tomar decisiones de inversión bien fundamentadas.

Qué es la depreciación y por qué es importante

Cuando una empresa adquiere un bien duradero — un equipo informático, una furgoneta de reparto o una línea de producción — no puede deducir su coste íntegro en el ejercicio de la compra. Las normas contables (PGC) obligan a repartir ese coste entre los ejercicios en que el activo genera ingresos.

La depreciación es fundamental por tres razones:

  • Imagen fiel del resultado: Los gastos se imputan a los períodos en que el activo produce beneficios económicos.
  • Reducción fiscal: Las dotaciones a la amortización son gastos deducibles que reducen la base imponible del IS o del IRPF.
  • Valoración del activo: El valor neto contable refleja el grado de desgaste del inmovilizado en el balance.

Paso a paso: cómo calcular la depreciación

  1. Determinar el coste de adquisición: Incluye el precio de compra más todos los gastos necesarios para poner el activo en condiciones de funcionamiento: transporte, instalación, pruebas y tributos no recuperables.
  2. Estimar el valor residual: Es el importe que se espera obtener al vender o desechar el activo al final de su vida útil. En la práctica suele ser cero o muy bajo para equipos informáticos.
  3. Determinar la vida útil: Consulta las tablas de amortización de la AEAT, las recomendaciones del fabricante o los plazos habituales del sector.
  4. Elegir el método de depreciación: El método lineal es el más sencillo y el más utilizado. El decreciente o acelerado se aplica cuando el activo pierde valor más rápido al inicio. El de unidades de producción es ideal para maquinaria cuya utilización varía mucho cada año.
  5. Calcular la cuota anual: Aplica la fórmula del método seleccionado (ver más adelante).
  6. Registrar en la contabilidad: Carga la dotación en la cuenta de amortización (gasto) y abona la cuenta de amortización acumulada. El valor neto contable disminuye cada ejercicio.

Los tres principales métodos de depreciación

1. Depreciación lineal (cuota constante)

El método más sencillo y el más extendido. Se aplica la misma cuota cada año durante toda la vida útil.

Cuota anual = (Coste − Valor residual) ÷ Vida útil (años)

2. Depreciación decreciente (saldo decreciente)

Se aplica un porcentaje fijo al valor neto contable de cada año, lo que genera cuotas más altas al principio y menores al final. Refleja bien la pérdida de valor de vehículos y tecnología.

Cuota anual = Valor neto contable × Tasa de depreciación
Tasa = 1 ÷ Vida útil × Multiplicador (habitualmente ×2 para saldo doble decreciente)

3. Depreciación por unidades de producción

La cuota se calcula en función del uso real del activo: horas trabajadas, kilómetros recorridos o unidades producidas. Es el método más preciso cuando la actividad varía mucho entre períodos.

Cuota anual = (Coste − VR) ÷ Capacidad total estimada × Unidades del período

Comparativa de los tres métodos

Característica Lineal Decreciente Unidades de producción
Cuota anual Constante Decreciente Variable según el uso
Complejidad Baja Media Media
Adecuado para Edificios, mobiliario, PI Vehículos, TI, tecnología Maquinaria, equipos de planta
Ventaja fiscal Distribuida uniformemente Concentrada en años iniciales Ligada a la producción
¿Refleja el desgaste real? Aproximadamente Bien para activos tecnológicos El más preciso

Ejemplo real: ordenador portátil de oficina

Datos del activo

  • Coste de adquisición: 1.500 €
  • Valor residual: 150 €
  • Vida útil: 4 años
  • Base amortizable: 1.350 €

Amortización lineal

  • Año 1: 337,50 €
  • Año 2: 337,50 €
  • Año 3: 337,50 €
  • Año 4: 337,50 €
  • Total: 1.350 €

Cálculo lineal:

Cuota anual = (1.500 € − 150 €) ÷ 4 = 337,50 € por año

Saldo doble decreciente (tasa = 2 ÷ 4 = 50 %):

Año 1: 1.500 € × 50 % = 750 €
Año 2: 750 € × 50 % = 375 €
Año 3: cambio a lineal — (375 € − 150 €) ÷ 2 = 112,50 € c/año

El método decreciente genera 750 € de deducción en el primer año frente a 337,50 € con el lineal — una ventaja fiscal muy significativa en los primeros ejercicios.

Normativa fiscal en España: IS y amortización acelerada

El sistema fiscal español establece reglas específicas para la amortización de activos empresariales:

Tablas de amortización de la AEAT

El Reglamento del Impuesto sobre Sociedades fija coeficientes máximos y períodos mínimos:

  • Equipos informáticos: 25 % (vida útil mínima 4 años)
  • Elementos de transporte: 16 % (6,25 años)
  • Mobiliario: 10 % (10 años)
  • Instalaciones: 10 % (10 años)
  • Edificios industriales: 3 % (33 años)

Amortización acelerada para pymes

Las empresas de reducida dimensión (ERD) pueden aplicar la amortización acelerada: se multiplica por 2 el coeficiente lineal máximo de las tablas. Por ejemplo, un ordenador con coeficiente máximo del 25 % podría amortizarse al 50 % anual, recuperando el coste en tan solo 2 años.

Libertad de amortización

Determinados activos (I+D, inversiones generadoras de empleo, activos nuevos en ERD) pueden amortizarse libremente, sin limitación de porcentaje anual, durante los períodos en que se cumplan ciertos requisitos de incremento de plantilla.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es el método de depreciación más sencillo?

La depreciación lineal es el método más sencillo. Se resta el valor residual del coste de adquisición y se divide entre la vida útil en años. Por ejemplo, un ordenador de 1.500 € con valor residual de 150 € y vida útil de 3 años se deprecia en 450 € anuales.

¿Cuál es la diferencia entre depreciación lineal y decreciente?

La depreciación lineal distribuye el coste de manera uniforme a lo largo de la vida útil. La depreciación decreciente concentra las cuotas en los primeros años: cada año se aplica un porcentaje fijo al valor neto contable residual. Esto refleja mejor la pérdida de valor real de activos como vehículos y equipos informáticos.

¿Qué tablas de amortización usa Hacienda en España?

La Agencia Tributaria española establece en el Reglamento del Impuesto sobre Sociedades los coeficientes de amortización máximos y los períodos máximos. Ejemplos: equipos informáticos 25 % máximo (vida útil mínima 4 años), vehículos 16 % (6,25 años), mobiliario 10 % (10 años), edificios industriales 3 % (33 años).

¿Cómo afecta la depreciación a los impuestos?

La amortización es un gasto deducible que reduce la base imponible del Impuesto sobre Sociedades o del IRPF en el caso de autónomos. A mayor dotación anual, menor beneficio fiscal y, por tanto, menor cuota impositiva. Los métodos acelerados permiten anticipar deducciones a los primeros años, mejorando la liquidez.

¿Qué es la amortización acelerada en España?

Las pymes pueden aplicar amortización acelerada multiplicando por 2 el coeficiente lineal máximo de las tablas oficiales. Además, determinadas empresas de reducida dimensión pueden amortizar libremente los activos nuevos hasta ciertos límites. Estos incentivos están regulados en la Ley del Impuesto sobre Sociedades.